Cómo disfrutar de la Navidad sin terminar con el botón del pantalón desabrochado
La Navidad es sinónimo de reencuentros, alegría y, por supuesto, banquetes inolvidables . Es totalmente normal querer disfrutar de esos platos que solo probamos una vez al año, pero a menudo cruzamos la línea entre el "disfrute" y la "pesadez extrema". Si quieres llegar a enero sin sentir que tu cuerpo pide un plan de rescate, aquí tienes una guía práctica para sobrevivir a las cenas navideñas con equilibrio. 1. No llegues con el estómago vacío Existe el mito de que "no comer en todo el día" compensará la cena. ¡Error! Llegar con un hambre voraz solo hará que pierdas el control y elijas lo más calórico. El truco: Haz una merienda ligera o come una manzana antes de salir. Llegar con un nivel de saciedad moderado te permitirá decidir con la cabeza y no con el estómago. 2. El poder de la regla del plato En los buffets o picoteos de centro de mesa es fácil perder la cuenta de cuánto has comido. Consejo: Visualiza tu plato. I...